Equipos de trabajo: Compromiso y Respeto

04 diciembre 2014


En un entorno tan competitivo como el actual, conseguir que los equipos de trabajo sean eficaces es la clave para llevar a las organizaciones al éxito. En el seno de los equipos debe forjarse un sentido compartido de compromiso, aprovechando al máximo las fortalezas individuales y el talento subyacente, construyendo relaciones caracterizadas principalmente por la confianza mutua y dando un protagonismo al respeto, algo fundamental para crear entornos colaborativos y motivadores.




Compromiso

Un equipo se compone de dos o más personas que trabajan juntas hacia una meta común, pero sin perseguir objetivos personales y enfocados en lograr lo definido por sus clientes, ya sean internos o externos. El compromiso de cada miembro del equipo es algo fundamental, por lo que fomentar una alta participación dentro de un equipo dará como resultado un grupo altamente comprometido. Esto significa que cada miembro del equipo tratará de superar voluntariamente lo que se desea alcanzar, siendo profundamente proactivo y trabajando de forma colaborativa, aprovechando al máximo todas las sinergias que aparezcan dentro del grupo.
Fomentar una alta participación dentro de un equipo dará como resultado un grupo altamente comprometido

En un equipo, deben evitarse comportamientos individualistas o desleales. Todo lo contrario, es obligado potenciar conductas con retroalimentaciones constructivas y de ayuda mutua.

En algunas ocasiones, personas altamente comprometidas pueden sentirse “superestrellas”. En estos casos, todo su talento y esfuerzo debe centrarse en alcanzar los logros del equipo, actuando como mentores y sirviendo como modelos a seguir por los miembros menos cualificados del equipo.

La creación de equipos es, fundamentalmente, la construcción de relaciones. Cuando los miembros del equipo apenas se conocen entre sí, es difícil que puedan intervenir o colaborar con el trabajo de otros. Por el contrario, las conexiones personales propician el compromiso mutuo que caracteriza a los equipos de éxito.


Respeto

A lo largo de la historia, el respeto ha sido la piedra angular para que las sociedades funcionaran. El orden social surgió del respeto que la gente tenía hacia sus líderes y dioses. Las personas respetadas estaban protegidas de cualquier daño y se les daba acceso a una mejor comida o vivienda.

El respeto, o el éxito en influir en los demás, es también una base para ejercer el poder. Los individuos poderosos son expertos en conseguir que otros les escuchen y actúen de acuerdo con sus opiniones y deseos. Sin embargo, si estas personas pierden el respeto, también pierden su influencia.

En el lugar de trabajo, los empleados se involucran cuando se sienten respetados y se desenganchan cuando se sienten lo contrario. Por este motivo, dentro de un equipo es fundamental fomentar el respeto siguiendo algunos de los siguientes comportamientos:

- Acudir de forma puntual a las reuniones.
- Atender las intervenciones de los demás en las reuniones.
- Apoyar a los miembros del equipo de forma pública.
- Alentar las contribuciones de los demás en las reuniones.
- Pedir consejo a otros miembros del equipo.
- Ofrecer ayuda a otros miembros del equipo.
- Invitar a comer a otros miembros del equipo.

Como contrapunto a lo anterior, si se desea contar con el beneplácito y respeto de los demás, deben evitarse otro tipo de comportamientos tales como ser cotilla, llegar tarde, culpabilizar a otros, alardear, ser dictatorial, ser intransigente, retener información, proporcionar información engañosa, descartar otras opiniones,…

Sin lugar a dudas, la forma más extrema de falta de respeto es la intimidación y la humillación. Lamentablemente, muchos equipos están liderados por individuos con este tipo de conductas que, a la larga, no conseguirán sus objetivos.


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