Productividad laboral y conciliación

28 noviembre 2013


Hoy voy a contar una de esas “batallitas” que seguro que muchos de vosotros ya habéis escuchado alguna vez, pero aún así merece la pena relatar “one more time”. Recuerdo todavía la historia como si fuera hoy. Como mi compañero de clase, después de disfrutar de una beca Erasmus en una universidad de Alemania, contaba múltiples anécdotas sobre su estancia, de lo muy diferente que era la forma en la que se afrontaban ciertos temas, y no se trataba de un destino exótico, como podrían ser ir a las Guayanas o al sudeste asiático, todo lo contrario, se trataba de un país de nuestra vieja Europa.

Como cualquier otro “españolito”, siempre que volvía a casa hacía acopio de todos aquellos productos nacionales imposibles de encontrar en el país teutón, y en una de esas estancias me relató lo que estoy a
La productividad y el compromiso de los empleados están íntimamente relacionados con la conciliación
punto de compartir con vosotros. Su cara era de sorpresa, igual que la mía cuando lo escuchaba. En aquél momento, tras finalizar el periodo académico, empezó a trabajar con un contrato de prácticas en una empresa multinacional cerca de Munich. Todos los días, observaba como sus compañeros se levantaban de su asiento prácticamente a la misma hora para tomarse un descanso, comer e irse. Igualmente, a la misma hora ocupaban sus asientos en el inicio de la jornada, cuando acababan el descanso que se habían tomado, o después de haber saboreado sus viandas. Hasta, aquí todo es parecido a lo que en teoría debería pasar en cualquier empresa moderna española, con la excepción del tiempo que empleaban para comer o hacer un receso.

Su mayor sorpresa fue cuando su supervisor, uno de esos alemanes que todos tenemos esteriotipados en nuestras mentes, se le acercó un día a primera hora de la mañana y le dijo amablemente si podía acercarse a su despacho un momento. Mi amigo pensó lo peor, ¿qué habré echo mal? Tras una breve conversación sobre que tal se encontraba en el trabajo, le preguntó si tenía problemas para desempeñar sus tareas,a lo que respondió, con una expresión de sorpresa, que no. Y entonces el supervisor le pidió que le aclarara la siguiente duda acerca su desempeño: Entonces, ¿por qué no cumples con el horario de salida?, observo por los fichajes que todos los días dejas la oficina más tarde que tus compañeros, ¿es por ineficiencia o por la carga de trabajo?

Esta historia sirve para ilustrar lo importante que es cumplir con los horarios en términos de productividad y conciliación, y lo poco que se cumplen en algunos ámbitos empresariales o geográficos. Desde el punto de vista productivo, es decir, tomando la relación entre
los resultados y el tiempo utilizado para obtenerlos, mi amigo era ineficiente para la empresa, existiendo diferentes causas, ya sean de tipo exógeno o endógeno. Una causa externa puede ser la cantidad de carga de trabajo que esté soportando, que puede ser puntual o más constante en el tiempo. En este ultimo caso, deben buscarse soluciones de forma inmediata. También pueden deberse a factores ligados a la persona, como la adaptación a nuevas formas de trabajo. Para estas situaciones, no es necesario tomar medidas, ya que con el tiempo se ajustarán las tareas que realizan los individuos con esos nuevos procesos o formas de trabajar.


En términos de conciliación entre la vida profesional y la personal, cumplir los horarios trae beneficios no sólo para la persona que los cumple, sino que también para las empresas, siendo visibles a través de sus resultados anuales. Según muchos estudios, conceptos cotidianos en el mundo de las organizaciones empresariales que hoy en día oímos, vemos o leemos en los medios de comunicación, tales como productividad o el compromiso de los empleados están íntimamente relacionados con la conciliación.


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